domingo, 2 de noviembre de 2014

Dia de difuntos

Y después de los difuntos, la vida sigue.... a mi me afectan estas conmemoraciones, son muchos seres queridos los que tengo en el más allá y cuando pienso en ellos los siento en mi, en particular Paco, mi compañero, el padre de mi hijo, con el que conviví 40 años...que también se ha ido y .que ha dejado en mi ser un vacio, una masa de "antimateria", una especie de agujero negro, que mi organismo ha aprendido a utilizar como fuente de energía, que me impulsa hacia adelante, con una potencia desconocida que me permite ser libre y dar gracias a la vida.

Gracias a la vida.
"Me ha dado la risa y me ha dado el llanto, así yo distinto la dicha del quebranto"  

Mercedes Sosa. Enlace


SOLO LA MUERTE /Pablo Naruda

Hay cementerios solos,
tumbas llenas de huesos sin sonido,
el corazón pasando un túnel
oscuro, oscuro, oscuro,
como un naufragio hacia adentro nos morimos,
como ahogarnos en el corazón,
como irnos cayendo desde la piel del alma.

Hay cadáveres,
hay pies de pegajosa losa fría,
hay la muerte en los huesos,
como un sonido puro,
como un ladrido de perro,
saliendo de ciertas campanas, de ciertas tumbas,
creciendo en la humedad como el llanto o la lluvia.

Yo veo, solo, a veces,
ataúdes a vela
zarpar con difuntos pálidos, con mujeres de trenzas muertas,
con panaderos blancos como ángeles,
con niñas pensativas casadas con notarios,
ataúdes subiendo el río vertical de los muertos,
el río morado,
hacia arriba, con las velas hinchadas por el sonido de la muerte,
hinchadas por el sonido silencioso de la muerte.

A lo sonoro llega la muerte
como un zapato sin pie, como un traje sin hombre,
llega a golpear con un anillo sin piedra y sin dedo,
llega a gritar sin boca, sin lengua, sin garganta.

Sin embargo sus pasos suenan
y su vestido suena, callado como un árbol.

Yo no sé, yo conozco poco, yo apenas veo,
pero creo que su canto tiene color de violetas húmedas,
de violetas acostumbradas a la tierra,
porque la cara de la muerte es verde,
y la mirada de la muerte es verde,
con la aguda humedad de una hoja de violeta
y su grave color de invierno exasperado.

Pero la muerte va también por el mundo vestida de escoba,
lame el suelo buscando difuntos;
la muerte está en la escoba,
en la lengua de la muerte buscando muertos,
es la aguja de la muerte buscando hilo.

La muerte está en los catres:
en los colchones lentos, en las frazadas negras
vive tendida, y de repente sopla:
sopla un sonido oscuro que hincha sábanas,
y hay camas navegando a un puerto
en donde está esperando, vestida de almirante.

Lee todo en: Sólo la muerte - Poemas de Pablo Neruda http://www.poemas-del-alma.com/pablo-neruda-solo-la-muerte.htm#ixzz3Hrg7vpfx


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