domingo, 6 de enero de 2013

Los Reyes Magos pasaron por mi casa.

Como todos los años, porque yo creo en ellos.

Os preguntaréis qué han dejado, pues un día primaveral para que los niños salgan a la calle, a los parques y en casa lo normal: el regalo para mi hijo que permanecerá escondido hasta que lo encuentre, junto al de Jyotika, su mujer; lo que me compro yo misma; y era difícil que Paco tuviera un detalle esta vez, se lo podría perdonar, ¡Pero los Reyes son Magos y yo creo en ellos! así que ha sucedido que la primera llamada de teléfono que he recibido hoy ha sido la de un amigo de la infancia de Paco, compañero de instituto, al que yo no conozco, para darme ánimos y felicitarme el año nuevo, es como si me hubiese traido un recuerdo del tramo de vida de mi compañero que yo no pude compartir....

Por la parte que me toca, como actora, tengo preparado un regalo para un niño de dos años que pronto vendrá a visitarme, y un super-regalo que al azar llegó a mis manos para una pareja y ya está destinado a una amiga y su marido y el regalo que sorteaba entre mis amigos en Faceboock que ha recaido en Jorge Let, que tiene treinta días naturales para aceptarlo o se disipa, que consiste en una invitación a Sevilla, pensión completa, en Semana Santa.

¡Los Reyes Magos siguen existiendo!
Podemos seguir soñando y alimentar la fantasía, nutriente imprescindible para que los niños crezcan felices.

Espero que también los lleveis en el corazón. Un abrazo 

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